La Innovación como Norte de la Actividad Docente en el Aula
Carbonell (2013) se refiere a la innovación como un conjunto de interacciones, decisiones y
procesos, con algún grado de intencionalidad y sistematización, que tratan de modificar actitudes,
ideas, culturas, contenidos, modelos y prácticas pedagógicas. También incluye la introducción de
proyectos y programas, materiales curriculares, estrategias de enseñanza aprendizaje, modelos
didácticos y otra forma de organizar y gestionar el currículo, el centro y la dinámica del aula, para
propiciar la acción educativa renovadora. Lo que generaría cambios en la práctica profesional.
La innovación como proceso planificado y deliberado dirigido por el docente busca
establecer cambios en el proceso educativo acordes con las demandas del contexto institucional.
En sentido, se comparte el criterio de Parra Bernal et al. (2021) que afirman que la misma consiste
en un proceso holístico, en hacer algo nuevo o renovado desde adentro, que implica arriesgarse a
adaptarse a los desafíos. Innovar es generar algún cambio que produzca algún beneficio o mejora.
Este proceso deliberado, añaden estos autores:
Es el resultado de una actitud investigadora, que genera nuevas propuestas, producto de la
observación y reflexión del docente, que partiendo del diagnóstico de las necesidades tanto
académicas como administrativas, promueve una cultura de calidad y fomenta la
investigación desde la acción y la reflexión (p. 77).
Para Rivas Navarro (2000) se denomina innovación:
…al instrumento, modelo didáctico, práctica docente, forma de comportamiento, idea o
proyecto pedagógico, previamente concebido o diseñado, que se pretende incorporar e
integrar en la institución escolar para mejorar sus estructuras organizativas o procesos
educativos y subsecuentes efectos favorables para los alumnos (p. 36), y enfatiza que “La
meta de la innovación es mejorar el aprendizaje y formación de los alumnos, que tiene lugar
en las aulas” (p. 181).
Carbonell (2013) señala que, aunque en determinados contextos, se asocia la renovación
pedagógica con la innovación educativa, existen diferencias relacionadas con la magnitud del
cambio que se quiere emprender. En el primer caso, influye en los centros y aulas, mientras que en
el segundo afecta a la estructura del sistema educativo en su conjunto.
Entre los ámbitos de la innovación educativa se encuentran: La introducción de nuevas áreas
o contenidos curriculares, la utilización de nuevos materiales y tecnologías curriculares, la
aplicación de nuevos enfoques y estrategias de los procesos de enseñanza aprendizaje y la
transformación de las creencias y presupuestos pedagógicos de los diferentes actores educativos.
Es importante también considerar algunos cambios que podría originar el docente con actitud
innovadora e inquisitiva, y en este sentido se considera la opinión de Capelástegui (2003) quien
afirma que estos cambios deben ser: en la metodología y en la práctica, realizar proyectos
transversales o interdisciplinarios, en la organización de las asignaturas y en las estrategias
didácticas, utilizar metodologías para la participación activa de los estudiantes, realizar
experiencias teórico-práctico, tomar en cuenta el trabajo colaborativo y la simulación de
situaciones reales, realizar cambios en los ambientes de aprendizaje fuera del aula (en la naturaleza,
en la comunidad o a través de espacios virtuales), así como cambios en los recursos (creación de
materiales que promuevan el aprendizaje en los estudiantes, como módulos, juegos, laboratorios,
así como recursos audiovisuales: películas, videos, videos interactivos, programas de televisión,
programas informáticos, tutoriales, servicios telemáticos y en general los recursos que ofrecen las
Tecnologías de Información y Comunicación (TIC).
Un aspecto significativo para considerar al analizar la innovación educativa son los rasgos
de personalidad de un profesor innovador, ya que de su consideración y permanencia se determina
la dedicación del docente en actividades de investigación, y en este sentido se considera la opinión