Castellano, Govea-Cabrera y Bravo / Victimarias y víctimas: pilares de una cadena de violencia
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En México el grupo de mujeres mayores de 15 años que han sido madres y son
solteras representa el 9.6% de los 48 millones de mujeres mayores de 15 años que han
sido madres en México. (Instituto Nacional de las Mujeres 2018).
En el mercado laboral, el grupo de mujeres madres solteras es un segmento esencial.
De hecho, del total de mujeres que participan en el mercado laboral en México, el 69%
son madres solteras (Instituto Nacional de las Mujeres, 2018). Además, muchas veces
no se respetan los derechos del grupo de madres solteras, según el Instituto Nacional
de las Mujeres (2018), el 44,1% de las madres solteras que trabajan lo hacen sin recibir
beneficios por su labor. Dadas las condiciones de vida de las madres solteras, es posible
suponer que la educabilidad (Sánchez y García, 2006: 448) del grupo y de sus hijos, son
diferentes a las de otros entornos familiares.
En México, los pueblos originarios sufren los niveles más altos de pobreza. Siete de
cada diez indígenas se encuentran en situación de pobreza, proporción estacionaria
desde 2010. (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social,
CONEVAL, 2014, 62) Según la misma fuente, estas condiciones se han mantenido
durante décadas y son estructurales.
El 34.1% de la población indígena mexicana no termina la secundaria, frente al
17.6% de la población no indígena (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de
Desarrollo Social [CONEVAL], 2015, .31). En México, actualmente la educación
legalmente obligatoria incluye la educación preescolar, primaria, secundaria y media
superior (Ley General de Educación [con la reforma publicada el 30 de septiembre],
2019, artículo 6). En 2015 la educación considerada obligatoria en la Ley General de
Educación era desde preescolar hasta secundaria. De ello se desprende que la población
indígena en México que no culmina la educación obligatoria es, muy probablemente,
superior al 34.1%.
En cuanto a los efectos de la escolarización en los pueblos indígenas de México, Autor
(2023) explica que, en la escuela primaria, el contenido de los libros de texto gratuitos
dirigidos a la población indígena, el Estado mexicano construye un ideal que excluye a
la población indígena. En este sentido, los libros que edita y distribuye el Estado
mexicano en la educación escolar son un instrumento de castellanización, ya que la
integración de los indígenas a la mexicanidad es la única propuesta viable en la política
educativa oficial. De hecho, a lo largo del siglo XXI, el porcentaje de personas mayores
de cinco años que hablan lenguas indígenas en México ha disminuido continuamente, de
7.1% en 2000 a 6% en 2020 (INEGI, 2020).
Es en estos escenarios de discriminación, injusticia y pobreza generalizada de los
pueblos indígenas en México, que se destaca el ejemplo de una mujer maya, madre
soltera que, a pesar de todas las adversidades: logra alcanzar un nivel educativo
superior; mantiene y nutre su identidad étnica; y puede establecer relaciones
interculturales que, no exentas de contradicciones, le permiten construir estrategias de
vida que la sustenten en la resistencia y la lucha contra el entorno que intenta oprimirla.