Ana María Castellano / Reseña
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verbales, psicológicos y sexuales. Se pudo observar que estas agresiones acontecen
dentro de su círculo familiar, comunitario, escolar y policial, entre otros.
En esta obra resalta que más allá de develar la violencia contra NNAJ en Venezuela,
existe el compromiso de sus autores. Su mayor aspiración es contribuir a la solución
de estos problemas, a través del apoyo y del acompañamiento sistemático y solidario
de la población infantil y la juventud. De allí que en la Tercera Parte de este libro se
presentan Propuestas para garantizar el derecho de NNAJ a ser protegidos contra la
violencia.
En esta última Parte, encontramos una primera sección desarrollada por Gloria
Perdomo titulada: La prioridad de las políticas públicas para proteger a la niñez y la
juventud de las violencias y otras vulneraciones de sus derechos humanos. Esta
contiene los lineamientos para la creación de políticas públicas capaces de prevenir
la violencia contra NNAJ. La segunda, ha sido escrita por Carmen Virginia Galera
Gavidia y Helen Cecilia Ruiz. Esta se refiere al Apoyo y fortalecimiento a las familias
y comunidades para la prevención de la violencia: la experiencia de Fundación Luz y
Vida en Petare, Venezuela. Con el mismo talante de responsabilidad, las autoras nos
muestran experiencias gratificantes impulsadas en Petare, ubicado en la zona
metropolitana de Caracas. La Fundación Luz y Vida ha desarrollado en esta
comunidad, a través de tres décadas, planes y proyectos concretos para cambiar una
realidad que atenta contra la paz y el libre desenvolvimiento de NNAJ, en Venezuela.
El libro cierra con un apartado dedicado a los Primeros auxilios cívicos para
enfrentar la violencia y en ese orden de ideas, señala de una manera certera que “El
Programa Primeros Auxilios Cívicos propone identificar acciones que pueden
realizarse para fortalecer las familias, comunidades o escuelas como espacios
seguros, de cuidado mutuo y de protección frente a la violencia”.
En esta obra se han mostrado dos caras. Una, que investiga, con diversas
perspectivas metodológicas sobre la violencia contra NNAJ y genera conocimientos
científicos al respecto, y la otra--totalmente integrada a la primera--que aspira
contribuir a lograr una vida con calidad, en la que la población infantil y la juventud
puedan encontrar la felicidad, la seguridad y la protección por parte del Estado, de
sus familias, de sus comunidades, de sus escuelas, de sus zonas residenciales, de
sus trabajos; en fin, que los NNAJ puedan alcanzar una vida plena.
Al terminar de leer este libro, puedo concluir que eso es lo que todos aspiramos:
una vida plena para los NNAJ. Difícil, pero no imposible propósito. El punto está en
no abandonar las tareas que nos tocan asumir como investigadores comprometidos
con el bienestar de los NNAJ de nuestra Venezuela adolorida.
Estas 534 páginas esconden emociones, frustraciones, alegrías, tropiezos,
obstáculos derrotados por los investigadores, pero son esos momentos los que nos
ponen a prueba diariamente. Es un logro de 30 autores, y muchas otras personas,
cuyos nombres son anónimos, pero tan importantes como los primeros. Es un
esfuerzo de muchas manos, de muchos sueños, del Laboratorio de Ciencias Sociales
(LACSO), del Observatorio Venezolano de Violencia y de las distintas universidades
que han acogido en sus centros e institutos de investigaciones a los OVV de cada
región. Es un esfuerzo de todos aquellos que asistimos a la convocatoria para dar a
conocer, basados en procedimientos científicos, una realidad silenciada y sentida,