Volumen 34 No. 2 (abril-junio) 2025, pp. 197-199
ISSN 1315-0006. Depósito legal pp 199202zu44
DOI: 10.5281/zenodo.15127910
TAVARES DOS SANTOS José Vicente (2024) Sociología crítica cosmopolita: trayectorias, diálogos y figuraciones. CLACSO, Buenos Aires. Pp. 822.
El libro es dedicado a la memoria de Federico Schuster (1961-2022), Profesor y Decano (2002-2006 y 2006-2010) de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, director del Grupo de Estudios sobre Protesta Social y Acción Colectiva (GEPSAC), del Instituto de Investigaciones Gino Germani (1997-2001), y del Consejo Directivo de ALAS (2007-2022).
El objetivo es discutir la creación de la sociología contemporánea, a partir de las experiencias intelectuales latinoamericanas, esclareciendo la relación entre la teoría sociológica y el cosmopolitismo. Estamos viviendo una transición paradigmática de la ciencia moderna (las cárceles y el nacimiento de las ciencias humanas: historicidad y representaciones sociales) a la nueva teoría crítica de la posmodernidad rebelde. En este extracto emergieron algunos conceptos: ruptura epistemológica, historicidad, complejidad, representaciones sociales, relación estructura-acción, relaciones objetivas, relaciones subjetivas y modos de figuración. Los autores reflexionan, a partir de sus trayectorias, sobre tiempos no lineales, tiempos de inestabilidad, en los que hay trabajo precario y la experiencia del laberinto de la vida. Comienzan a experimentar la fragmentación, la vulnerabilidad, el confinamiento y la muerte.
Es necesario, pues, proponer una sociología cosmopolita, lo que implicaría una coproducción de conocimientos, la escucha de culturas científicas ignoradas u olvidadas, y un cambio de la sociología, imponiendo desviaciones teóricas y metodológicas, desplazamientos y reconversiones. El potencial del conocimiento y la cultura cosmopolita frente a las amenazas, la violencia y los riesgos del mundo contemporáneo es bastante evidente y necesario para comprender lmetamorfosis de las cuestiones sociales y globales del siglo XXI.
El libro consta de cuatro partes, con 26 capítulos: en las siguientes secciones: 1. Caminos hacia el cosmopolitismo. 2. Violencia, control social y seguridad. 3. Diálogos internacionales. 4. Ciudad, obra y figuraciones. Los autores provienen de distintos países de América Latina -Brasil, Uruguay, Argentina y Chile-.
El período reciente de la historia intelectual en América Latina consolida la internacionalización de la sociología latinoamericana. Desde sus fundadores, la sociología ha sido interpelada por configuraciones críticas, por lo que se ha erigido como conocimiento como forma de autoconciencia crítica de la realidad. Este estilo de pensamiento, que asume la tarea de explicar el mundo social, es un lenguaje de la modernidad, que ahora tiene la responsabilidad de interpretar los procesos de formación y cambio en las sociedades en proceso de transformación, percibiendo al mismo tiempo diferentes procesos de configuración, sean hegemónicos o contrahegemónicos, como enigmas de la modernidad-mundo. Esta explicación se centrará en un período que podría denominarse la Era de las Conflictualidades, desde 1991.
La sociología latinoamericana está inserta en el espacio global y en la historia del conocimiento sociológico: tiene legitimidad y ha sido reconocida por la sociedad civil y el Estado como conciencia crítica de la realidad social. El conocimiento sociológico en América Latina ha presentado las siguientes características: cosmopolitización, internacionalismo, hibridismo, diversidad; innovaciones teóricas fundadas en rigorosas análisis empíricas; y explicaciones críticas de procesos sociales, políticas públicas y conflictos sociales; finalmente, el compromiso público de los sociólogos.
Por diálogo cosmopolita entendemos la capacidad de los autores para asimilar múltiples culturas sociológicas, identificando conceptos que pueden traducirse de un idioma a otro, para explicar los problemas sociales del nuevo mundo en términos de sociología comparada. La idea central es evaluar la posibilidad de construir una sociología crítica mundializada. Emerge una cuestión central: ¿Cómo superar un inconsciente colonizado que nos hace reconocer, por ejemplo, en las disciplinas de la Teoría Sociológica, solo a autores del norte como creadores de la teoría, relegando a los sociólogos latinoamericanos a sociologías especiales, como la sociología del desarrollo, de la violencia, etc.?
En la sociología residiría la difusión sociológica definida por los siguientes elementos: la duda metódica y el cuestionamiento de los objetos, métodos e hipótesis del trabajo científico; uso de la informática en los diversos momentos del proceso de trabajo sociológico; disciplina cotidiana de la investigación; organización flexible del trabajo; responsabilidad social ineludible; y un lugar para el cuestionamiento y la creatividad. El uso de una serie de metodología informacionales, ya sean cuantitativas o cualitativas, requiere, como condición de rigor, una crítica reflexiva de técnicas y procedimientos, guiada por los principios de incertidumbre y cuestionamiento permanente.
Primero, es necesario el ingente esfuerzo de establecer un diálogo creativo con el amplio pensamiento crítico contemporáneo. Ahora tenemos fenómenos complejos y multidimensionales, y aceptamos combinaciones de conceptos susceptibles de ser útiles a nuestra investigación, aunque provengan de diferentes teorías generales.
El segundo rasgo es una explicación de la relación poder-saber a través del develamiento de las implicaciones operativas que las diversas ciencias humanas tuvieron, desde su surgimiento, en el siglo XIX, vinculándolas a los dispositivos poder-saber, en tanto emergen como tecnologías de poderes en la sociedad capitalista.
El tercer sello de los estudios actuales en ciencias humanas es que las epistemologías poscartesianas, guiadas por el indeterminismo, la probabilidad y la figura de los fractales, vienen a configurar un nuevo patrón epistemológico, guiado por la transdisciplinariedad y la sustentabilidad.
En cuarto lugar, se empieza a aceptar el componente simbólico y subjetivo en el proceso de conocimiento en las ciencias humanas, el inconsciente y la contratransferencia. Reactualizase con gran aliento la sociología de la novela 1 .
En quinto lugar, la capacidad de los investigadores para incorporar al trabajo cotidiano las posibilidades abiertas por las metodologías informacionales que, superando la antinomia cualitativa-cuantitativa, revolucionan el modo de cognición de la sociología.
Podríamos entonces, combinando creativamente herramientas conceptuales, desarrollar conocimientos transdisciplinarios, involucrando las ciencias sociales y otras ciencias y humanidades, para interpretar ciertas dimensiones fundamentales de la realidad social: sobre estructuras y prácticas sociales, procesos y relaciones sociales, las diferentes morfologías e instituciones sociales y representaciones colectivas y luchas sociales.
Se configura una sociología crítica de la transformación, en la que el patrón de trabajo científico del sociólogo está marcado por el imperativo de la responsabilidad social, por el respeto a la dignidad humana, por la contemporaneidad de teorías y metodologías, capacitando a los científicos sociales para respetar tanto el mérito y la relevancia social de la investigación. En este momento de transición paradigmática puede surgir la posibilidad de construir una teoría crítica si reconocemos la relación entre conocimiento y emancipación, marcada por el énfasis en el diálogo internacional múltiple, configurando un cosmopolitismo sociológico. ¡Quizás apuntando para nuevas utopías!
CLACSO.
Buenos Aires, Argentina
1 Cf. el cap. “Novelas y conflictualidades. Un enfoque sociológico cosmopolita”, pp. 627-649, de José Vicente Tavares-dos-Santos.