
CHA2DS2-VASc y predicción de severidad de ictus 423
Vol. 65(4): 418 - 425, 2024
dad de los ictus isquémicos en pacientes con
FA. Se han realizado algunas aproximaciones
con las escalas de CHA2DS2-VASc en cuanto
a desenlaces, como fueron los estudios de
Vitturi BK y col. y el de Tanaka y col.8,9, quie-
nes determinaron que las escalas de CHADS2
y CHA2DS2-VASc se asociaron con la severi-
dad del ictus al inicio y el resultado clínico
funcional en los pacientes con ictus isqué-
mico agudo y FA concomitante. El estudio
de Deguchi y col. 16 y el de Acciarresi y col.
17, encontraron que la gravedad del ictus car-
dioembólico inicial, inducido por una fibrila-
ción auricular no valvular, aumentó con pun-
tuaciones más elevadas de CHA2DS2-VASc, y
los resultados clínicos fueron más desfavo-
rables, con aumento de la mortalidad en el
seguimiento. Todos estos estudios utilizaron
la escala de NIHSS como comparador de se-
veridad de ictus 8,9,16-19.
El presente estudio pretende mostrar
que los puntajes más elevados en la escala
CHA2DS2-VASc se correlacionan con mayor
daño neuronal y, por lo tanto, con puntajes
más elevados en la escala 6 S score. En los
resultados obtenidos de los pacientes que
llegan a la emergencia con FA e ictus, se ob-
servó que las medianas de los puntajes de
las escalas analizadas, CHA2DS2-VASc y 6S-
Stroke, fueron elevadas en ambas, ubicándo-
los en las categorías de alto riesgo. El análi-
sis de correlación mostró un nivel bajo, con
una intensidad de asociación del 19% entre
ambas escalas, pero altamente significativo
(p < 0,0001), particularmente en los extre-
mos mayores de las escalas. Esto se puede
interpretar de la siguiente manera. La me-
diana de los pacientes para la escala 6S de
severidad de ictus fue de 11 [8-11] puntos,
por lo que la mayoría de los pacientes que
ingresaron estuvieron en el rango de elevada
severidad de lesión cerebral, ya que el punto
de corte de severidad mayor para la escala
6S es de 10 puntos. En cuanto a la escala
CHA2DS2-VASc el punto de corte para alto
riesgo de presentar ictus cardioembólico en
pacientes con FA es igual o mayor a 3 puntos
y en la muestra estudiada la mediana fue de
5 [4-6] puntos; por lo tanto, la mayor pro-
porción de pacientes se encontraban en el
extremo de alto riesgo cardioembólico y de
mayor severidad para lesión neuronal. Este
predominio de valores en el extremo de las
escalas de mayor riesgo y severidad y la dis-
persión de los datos generan una atenuación
en la correlación.
La alta significación de la correlación
detectada permite usar la ecuación de regre-
sión obtenida para calcular la severidad del
ictus con la escala 6S a partir de la escala
de riesgo CHA2DS2-VASc. El valor clínico y
diagnóstico de esta ecuación es un objetivo
de gran interés para investigaciones futuras.
Limitaciones del estudio
El poder del estudio se ve limitado en
parte por el tamaño de la muestra, por otro
lado, no se logra una asociación anatomo-
funcional debido al limitado respaldo de
neuro-imágenes, ya que el 55,2% de la pobla-
ción estudiada no contaba con tomografías.
Sin embargo, esto no presentó una limita-
ción importante en el objetivo fundamental
del estudio, el cual era evaluar la capacidad
clínica de una escala diseñada para predecir
riesgo de ictus en la estimación de la seve-
ridad de ictus de etiología cardioembólica.
Esta investigación es de naturaleza explora-
toria, con la presunción de generar la base
para una mayor confirmación, de una herra-
mienta utilizada para la toma de decisión
de anticoagulación, que pudiera ser a su vez
útil para la evaluación rápida de pronóstico
de severidad de ictus cardioembólico. No se
utilizó la escala NIHSS, la cual es mucho más
precisa y detallada para la determinación de
la severidad del ictus isquémico, debido a su
complejidad y al hecho de que en la emer-
gencia de nuestro centro es poco utilizada,
por lo que se optó por una escala más sen-
cilla y fácil de usar como es la 6S y que por
primera vez, esta última se compara con la
escala CHA2DS2-VASc.
En conclusión, este estudio muestra un
muy bajo uso de anticoagulación en pacientes
con alto riesgo para ictus cardioembólico y